

De Celaya a todo México
Todo comenzó en la mesa de nuestra cocina. Queríamos ropa cómoda para nuestras propias mascotas, libre de costuras rígidas y materiales sintéticos que lastimaran su piel.
Hoy, ese pequeño proyecto familiar ha crecido hasta convertirse en un taller artesanal en Guanajuato que viste a miles de lomitos y michis con el respeto que merecen.


